Mataharis o cómo ser mujer y no morir en intento
Si la sutilidad es importante para que una película funcione, Mataharis la tiene a raudales. Es ahí donde precisamente radica su gran valor. Iciar Bollaín ha rodado una película difícil de definir. Si se atiende a su argumento- tres mujeres detectives que igual investigan una infidelidad, que una trama empresarial o buscan a persona con sólo su foto y su nombre- puede parecer una película de intriga. Si se mira las circunstancias personales de cada una-una recién incorporada tras su baja maternal, otra con un matrimonio que hace aguas y una tercera que sabe el poco futuro de su relación de pareja-es, claramente, una película sobre lo difícil que es conciliar la vida laboral y personal para las mujeres actuales. Si miras al conjunto, la película es prácticamente redonda: engancha, emociona, hace reir y llorar, tiene un argumento muy bien hilado…
Las historias personales de estas tres modernas Mataharis se combinan a la perfección con las historias de sus clientes. Quizá el nexo común tanto de las vidas de las detectives como las de sus clientes es la falta de comunicación con sus allegados: hay maridos y mujeres que prefieren contratar a un detective antes que hablar abiertamente con sus parejas, la detective Carmen (estupenda Nuria González) habla más con sus plantas que con su marido, la detective Eva (Nawja Nimri) descubre que su marido le oculta algo y prefiere ejercer de detective antes que preguntarle… Así sucesivamente.
Mataharis brilla por sus actrices, su guión y su dirección. Su reparto sorprende y mucho. Nawja Nimri, tan dada a los excesos interpretativos de mujer fatal, convence en su papel de madre superwoman y en sus actitudes, tan humanas y comunes, que todos nos podemos ver reflejados en ellas (también los hombres). Nuria González enternece a cualquier espectador y protagoniza las situaciones tragicómicas más brillantes de la película y María Vázquez completa el reparto femenino en un papel en el que pueden verse reflejadas cientos de mujeres treintañeras en busca de su sueño profesional y personal. Y los hombres no faltan: encabezados por un fantástico Tristán Ulloa (no sé por qué a mí este hombre me encanta…), un creíble Diego Martín y un más que creíble, en su faceta de jefe ´”capullo”, Fernando Cayo.
Desde luego este mes el cine español se escribe con nombre de mujer: con el de las directoras Iciar Bollaín y Gracia Querejeta (prometemos crítica de su última película) y con el de la actriz Belén Rueda (en fin, sobre el orfanato no prometemos nada pero ¿quién sabe?). Así que ya podéis empezar por Mataharis.
Escrito: Octubre 13th, 2007 en la sección Cine, por Talía.
Comentarios: 1
Commentarios
Comment from asís de taboada
Time: 17 Octubre 2007, 16:03
Pues era la típica peli que no me apetecía nada… Habrá que ir a verla.
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