Nosotras parimos, pero, ¿nosotras decidimos?
Definitivamente, no. No sólo la seguridad social no nos proporciona alternativas, sino que el seguro privado tampoco. Muchos pensaréis, ¿alternativas para parir? ¿pero no hay una sola manera de parir? Pues no, hay muchas maneras de traer un hijo al mundo, pero en España nos encontramos con unos protocolos médicos alejados por completo de las recomendaciones de la OMS. Para introduciros en el tema podéis leer las opiniones de Rosa Montero o Lucía Etxebarría con respecto a esto. Si no os convence la opinión de dos escritoras españolas, aquí una opinión de expertas.
Hace poco he tenido el privilegio de poder parir en un hospital de la sanidad pública española pionero en poner en práctica las recomendaciones de la OMS (recomendaciones que siguen a rajatabla en la mayoría de los países europeos): el hospital de la Inmaculada en Huercal-Overa, Almería: tiene la tasa más baja en España de cesáreas (14% frente al 22% en el resto de España y frente al 50% en los centros privados), la tasa más baja de episiotomías (30% frente al 90%) y la tasa más baja de partos inducidos (menos de un 10%). Además eliminan todo un rosario de protocolos que no sólo no sirven para nada (rasurado, enema, monitorización inmobilizante durante la dilatación, óvulos o gel intracervical, oxitocina sintética para acelerar las contracciones, rotura manual de la bolsa, episiotomía, postura de potro para el expulsivo, etc.) sino que en la mayoría de los casos provocan más sufrimiento que seguridad para la madre y para el bebé.
Respetaron todas mis decisiones, me consultaron absolutamente todo lo que iban haciendo en cada momento, me aconsejaron cuando debían aconsejarme y me dieron libertad cuando tuvieron que hacerlo. Yo parí en la semana 41+5, pasé casi toda la dilatación paseando por el hospital, y cuando llegó el momento, estuve acompañada por mi pareja en una habitación semi oscura, sentada en una silla obstétrica apoyada en él, que estaba sentado detrás de mí. Mi hija, que llevaba una vuelta de cordón, nació sin fórceps gracias a que no tenía epidural y pude empujar con todas mis fuerzas; no me hicieron episiotomía y me evité una cesárea que tras 28 horas de parto me habrían endosado en cualquier otro hospital. Cuando la pequeña ya estaba en el mundo, mi marido se encargó de cortarle el cordón cuando dejó de latir, y pudimos disfrutarla todo el tiempo que quisimos tumbados en la silla. Las mujeres queremos parir de cuclillas o de pie, con epidural, sin ella… cada mujer es un mundo y cada una caga, mea y duerme como mejor le conviene. ¿Por qué no parir con la misma libertad? Se entiende que estamos hablando de partos sin complicaciones.
En todos los medios se han escrito artículos sobre los protocolos que siguen en este hospital y todo son alabanzas (a las que me sumo, por supuesto): en El País varios artículos lo ponen como ejemplo a seguir en en cuestiones médicas, y como ejemplo a seguir en cuestiones humanitarias y de respeto. En el Público igual. Todos hablan del parto naturalizado y respetado. ¿Por qué no nos dan estas opciones en todos los hospitales españoles? ¿Por qué hay que trasladarse a otras provincias para poder tener un parto humanizado?
Si estáis a punto de parir os recomiendo que os informéis bien antes: tenéis muchas opciones, y si por cualquier motivo no podéis acceder a ellas, la recomendación es denunciar en atención al paciente: a los médicos se les denuncia por defecto y nunca por exceso, y en el caso de los partos hay que denunciar la excesiva medicalización y la excesiva intervención cuando no son necesarias, porque provocan episiotomías, fórceps y cesáreas innecesarias. Y sobre todo hay que recordar la máxima que no se cumple: nosotras parimos, ¿nosotras decidimos?
Escrito: Junio 16th, 2008 en la sección En femenino, por Clío.
Comentarios: 2
Commentarios
Comment from carlos
Time: 16 Junio 2008, 21:58
Hola yo soy la pareja de Clio, poco hay que añadir a lo que ha puesto, sólo cómo lo recuerdo yo.
La verdad es que amigos mios que habían pasado por esto decian que no les gusto demasiado, había mucha gente en la sala, médico, comadrona, enfermera, etc…el sitio totalmente iluminado, parecia que estaban en un quirófano y a su mujer la iban a operar de algo gravísimo… Que todo el rato desde que ingresarón hasta que parieron estuvieron en la habitación sin salir.
Pues para nosotros nada de nada, todo muy relajado, saliamos de la habitación a pasear por los pasillos, me acompañaba a la cafeteria a por un cafe, saliamos a fumar a una terraza que tienen….
Cuando se acercó el momento, nos dejaron en la habitación con la luz tenue, ella estaba un rato el cama despues se levantaba, todo muy normal. Y cuando ya venía yo me imaginaba una tropa entrando en la habitación,voces, luz alta,etc… Pues no, entró la comadrona y empezo todo sin prisas, ni voces ni gente, ni forceps, bisturis por ningun lado, todo normal. Yo estaba sentado detras de ella, en cuanto Jimena salío ella se recostó y se la pusieron encima, yo la tenia a diez centrimetos de mi cara, estubimos como un cuarto de hora tranquilamente con ella, corté el cordón y me fui con una enfermera que acababa de entrar a ver como la limpiaban y me la lleve puesta.
Yo, personalmente, lo recomiendo, una semana antes nuestra ginecóloga nos dijo que teniamos un 95% de cesaría y nos programó el ingreso… aún estará esperando…jajaja
Comment from Calíope
Time: 19 Junio 2008, 21:22
Qué buen post!! Cuánta razón tienes. En el parto no hay opciones que elegir. Primero porque no sabes a dónde dirigirte si quieres un parto distinto. En la pública no eliges y en la privada ¿cómo eliges?, si sólo tienes una lista de nombres y apellidos si más. Lo peor de todo es que no se sabe por qué extraño motivo cuando vas a parir nadie te pregunta nada. Te plantan un goteo tras meterte un cateter sin preguntar, te meten por el goteo de todo: suero, oxitocina, medicamentos para ablandarte el utero… Y no te preguntan jamás. Te abren con forceps, te rajan, te ponen decenas puntos… Y ni te dicen cuantos puntos te han dado. Señores ¿se han dado cuenta que el cuerpo al que hacen todo eso es el mío? ¿por qué no puedo ni preguntar cuantos puntos me llevo a casa en “lo que viene a ser mi propio culo”? En fin, una carnicería…
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