Ágora
A pesar de todas las críticas en contra (que si no tiene argumento, que si no hay tensión, que mucho presupuesto para poca chicha…) me he animado a ir a ver Ágora (después de que la otra musa que comparte este blog me animara) y la verdad: ni lo uno ni lo otro. He de reconocer que tenía demasiadas esperanzas puesta en esta película: Amenábar me parece un genio y cada película suya ha sido mejor que la anterior… hasta ahora. Me ha gustado, lo reconozco, pero no supera a Mar Adentro en mi más que humilde opinión.
A mi musa contraria creo que le ha gustado más que a mí (que hable, que hable). A mi me parece que la historia está bien planteada, pero me falta emoción. No me ha conmovido. Y Amenábar siempre me había conmovido: siempre me había tocado la fibra, siempre había salido del cine diciendo: insuperable. Con Ágora no he notado eso, me parece acertada e interesantísima la trama, pero me falta sentimiento. Y me falta desarrollar un poco más la relación entre Hipatia y Orestes y entre Hipatia y Davo (mucho mejor relación, por supuesto, y el personaje de Davo muy bien planteado); de hecho, creo que la película ganaría con media horita más de metraje mejorando estos aspectos, nunca pensé que diría esto de ningún film.
Eso sí, la recomiendo para pasar un buen rato y pensar un poco en el origen de todas las desgracias del mundo…
Escrito: Diciembre 7th, 2009 en la sección Mil Cines.
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