“Cual es mi deber como iluminado”
Al leer el título del post pensaréis que me he vuelto loca. No os culpo, yo también lo pensaría. A los lectores que no entendéis el mundo de los blogs, os voy a desvelar un secreto: sabemos por donde accedéis a nuestra página. Sí, nuestro gestor interno nos hace estadísticas y nos dice desde dónde ha entrado cada uno de nuestros lectores: si ha pinchado un enlace en otra web que le ha traído hasta aquí, o qué ha tecleado en el buscador para que le salgamos nosotros.
Gracias a estas preciosas herramientas que nos dan nuestros gestores de blogs, podemos saber un poco el perfil de nuestros lectores, qué enlaces nos proporcionan más visitantes y qué búsquedas les traen aquí. A mí personalmente ya no me sorprenden las búsquedas que hacen los usuarios que aterrizan en milmusas: “chicas desnudas”, “libros peligrosos”, y “películas prohibidas” suelen ser las más habituales. Hasta aquí me parecía hasta normal, habituada como estoy a ver que cada día mis lectores estan buscando otra cosa y se topan sin querer con este superfluo y ñoño blog que intenta comentar las cosas que pasan en el mundo mundial y en el de la cultura.
Sin embargo hoy me he encontrado con que un usuario ha hecho la siguiente búsqueda: “Cual es mi deber como iluminado”… y se ha topado con este blog. Por un lado me tranquiliza saber que este iluminado irá más al cine, leerá más libros y tratará a los niños con respeto, pero no puedo dejar de comentar el enorme peso de responsabilidad que de repente pesa sobre mis hombros… Y lo peor, ¿con qué otros blogs no tan inofensivos se habrá encontrado este iluminado?, ¿es internet el lugar adecuado para plantearse uno estos interrogantes existenciales?, y lo más importante… ¿cómo %&** gestiona google su motor de búsquedas?
Escrito: Abril 17th, 2010 en la sección Mil Noticias.
Comentarios: 1
Commentarios
Comment from pepito grillo
Time: 30 Abril 2010, 9:25
Musa, tienes toda la razon ,estas armas en manos de iluminados puede ser letal y lo malo es que las cosas bien hechas no les aporta nada, cuando hay tanto que aprender
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